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Curiosidades

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El café se
deriva de la palabra turca
"kahweh", que a su vez se deriva del vocablo árabe "kahwah".
Su nombre entonces no se fundamenta en el color de su bebida.
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El café es
originario de Etiopía, África.
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En 1823 el café costarricense se exportaba a Chile, donde era
reempacado para venderlo en Inglaterra bajo el nombre de "Café
Chileno de Valparaíso".
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El café es una industria de 10.000 millones de dólares que
emplea a más de 25 millones de personas en el mundo.
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El café es el segundo producto agrícola en importancia en todo
el mundo, el primero es el algodón.
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El café es diurético o sea que aumenta la secreción y
excreción de orina. Así que no se sorprenda si se tiene que levantar
a orinar en la noche si se ha tomado un café antes de acostarse.
Datos aportados por
nuestro colaborador, el biólogo Roberto Salom Pérez del CNJ. |
¿Por qué el café es una tradición?
En palabras sencillas podemos afirmar que tradición;
es un hábito y/o una costumbre que heredamos de
generación en generación hasta convertirse en una tradición. Es por
ello que desde el siglo XIX en nuestro lindo país, el café ó el grano de oro
como se le conoce, fue el factor determinante en nuestra economía. Al
exportarlo se acrecienta esta dependencia, y es el producto que nos permitió
el ingreso de divisas. Aparecen las grandes haciendas y los nuevos
beneficios desde San Ramón hasta Turrialba que forman parte de lo que hoy se
le llama la GAM (Gran Área Metropolitana). Sin duda alguna, el grano
de oro trae el desarrollo social y económico, es el motor que empuja a esta
economía. con casi dos siglos aún el café sigue siendo importante.
Y pese a no ser el máximo generador de divisas, se mantiene en los primeros
lugares.
Los costarricenses normalmente tomamos café e
ingerimos arroz & frijoles por lo menos una vez al día. En mi caso hasta
cuatro ó cinco veces diarias bebo café, y curiosamente no comienzo el día
sin beber una taza. Después del almuerzo tomo café porque si no
me duermo. Lejos de parecernos costumbres, es una tradición que
compartimos la mayoría de los habitantes de tiquicia.
Reseña Histórica y desarrollo
Hay cerca de
30 especies de café en el mundo y un sin número de variedades, sin embargo
la más utilizada es Coffea Arabica. Este nombre se debe a que en el siglo
XVII el café se producía en Arabia y en algunas zonas cercanas;
posteriormente era
llevado a distintos lugares de Europa. Su auge fue tan grande que los
productores de vino europeos se vieron en aprietos debido a la fuerte
competencia que les impuso.
A nosotros los "Ticos"
nos parece como si el café hubiera estado con nosotros
desde siempre. Pocas cosas asociamos tanto con el inicio del día que el olor
de un café recién chorreado. Nuestra costumbre de tomar esta bebida está tan
arraigada que cuando vamos de visita a otra casa decimos: "Voy a ir a
tomar café donde fulano", aun cuando sólo hablemos, bebamos un
refresco o beber té
en lugar de café. El café ha sido parte de nuestra idiosincrasia por tantos
años, que a veces es difícil pensar que antes no existía una sola
mata de café en el país.

"El grano
de oro" como se le conoce, llegó a nuestro
país a mitad del siglo XVIII proveniente de la isla de Martinico y hoy en
día el café costarricense, junto con el colombiano y el brasileño, es
considerado como uno de los mejores cafés del mundo.
Poco a poco el cultivo de café empezó a convertirse en una fuente importante
de ingresos para los costarricenses, inclusive ya para 1820 se reporta una
de las primeras exportaciones de este producto. El café fue un impulsor
fundamental de la economía de nuestro país por muchos años, llegando a
ocupar el primer lugar en exportaciones por mucho tiempo.
Costa Rica y café
son inseparables. En el mundo tradicionalmente se reconoce por ser la
democracia más antigua y estable de América y por la buena calidad del café
que producen sus habitantes desde finales del siglo 18, en un ambiente de
paz, tolerancia y respeto por la naturaleza.
Grandes e
importantes adelantos en la vida económica, social y cultural, en la
historia política y en el paisaje de Costa Rica han sido marcados en los
pasados 200 años por el cultivo de nuestro "grano de oro". Con los fondos
que ha generado el comercio del café se pudo construir obras que trajeron
progreso a Costa Rica como el ferrocarril al Atlántico, se logró reformas
educativas que propiciaron su expansión y se fortaleció al Estado
costarricense, que desde aquel momento veló por el bienestar de sus
habitantes e hizo a este país diferente del resto del área.
Un país de propietarios
La distribución de
la propiedad privada, que propició la siembra del café, dio la posibilidad a
muchos campesinos costarricenses de hacerse de tierras fértiles y aptas para
éste y otros cultivos. Además, les permitió ganarse dignamente el sustento
diario, y trajo paz y prosperidad a Costa Rica, que sigue siendo un país de
pequeños y medianos productores de café. La actividad cafetalera
costarricense ofrece empleo anualmente a más de 400 mil personas; 100 mil
son trabajos permanentes y 465 mil temporales, que incluyen unos 400 mil
relacionados todos los años con la recolección de café, como un ingreso
adicional.
Café de calidad

Costa Rica dispone
de las condiciones agronómicas, topográficas y de variedad de grano óptimas
para que el país siga produciendo café de la mejor calidad. Desde 1992, y
por ley, es el único país que solo siembra la mejor variedad de grano, la
Arábiga que contiene más sustancias aromáticas y produce mejores
características de taza.
Además, cuenta con
más de 50 años en investigaciones en biogenética con la que ha logrado
nuevas semillas y plantas que la ubican a la vanguardia en producción
moderna de café. La política cafetalera nacional, liderada por el Instituto
del Café de Costa Rica, está dirigida a colocar el café costarricense como
un producto diferenciado en los mercados de mayor exigencia en el mundo
consumidor internacional. Aproximadamente el 40% del café costarricense se
vende en los mercados de calidad, que a diferencia del consumo mundial
normal que sube alrededor de 1,5%, se incrementa por encima del 15% por año.
¿Porqué es mejor el Café de Costa Rica?
La calidad siempre
se paga y el café de Costa Rica es de la mejor calidad. El productor de café
de Costa Rica es uno de los más experimentados del mundo; lleva más de 200
años dedicados al cultivo del grano de oro y utiliza las mejores técnicas
garantizadas por investigaciones científicas realizadas durante más de cinco
décadas.
Para producir café
de calidad se necesita empezar por la selección de las mejores semillas y
los almácigos, fuente de las futuras plantas. Luego, el esmerado cuidado de
las plantaciones, el procesamiento del grano amigable con la naturaleza y el
almacenaje limpio para la exportación siempre confiable y a tiempo. El café
arábigo es más frágil, exige mayores cuidados y tratamientos costosos, que
solo la familia de caficultores costarricense está dispuesta a aportar. Una
mano de obra con experiencia, especializada y cuidadosa es necesaria, ya
porque por la topografía, la recolección del café de Costa Rica no se puede
hacer por procesos mecánicos como en otros países.
La recolecta de
nuestro café, como en antaño, la hacen hoy desde tempranas horas de la
mañana hombres y mujeres con esmero y en forma manual y minuciosa, siempre
escogiendo solo el fruto maduro que da la mejor calidad de taza y que
mantiene intacto el prestigio del mejor café en el mundo.
Luego se lleva al
beneficio, donde se procesa en forma estandarizada y amigable con la
naturaleza y es preparado con mucho cuidado para exportarlo a diferentes
partes del planeta. A parte de esto, desde 1993 la Asociación de Cafés
Finos de Costa Rica, integrada por productores, beneficiadores, tostadores y
exportadores, trabaja por incentivar la producción y el consumo en el ámbito
local e internacional de solo café de calidad.
Entre sus
principales proyectos destaca el otorgamiento de un Certificado de Calidad,
programa que bajo un estricto seguimiento documenta y garantiza las normas
de calidad de la producción, el beneficiado y la exportación del café de
Costa Rica. El objetivo principal es la exportación de cafés finos,
manteniendo la calidad y la satisfacción del consumidor con la
estandarización del proceso y el control de la calidad.
Las siete regiones cafetaleras
Costa Rica, un
país eminentemente agrícola, dispone de excelentes condiciones para la
producción de café de la mejor calidad. Las abundantes precipitaciones y la
gran cantidad de suelos volcánicos son las condiciones perfectas para
producir el mejor café del mundo. El patrón climático caracterizado por dos
estaciones, una de lluvia moderada durante la floración y abundante en el
período de crecimiento y la formación del fruto, es seguida por una
disminución de la precipitación y la entrada de la estación seca, que
coincide con la recolección del grano. Costa Rica, aprovecha sus diferentes
regiones, caracterizadas por sus variadas altitudes, para producir, cosechar
y exportar su café.
Por eso, Costa
Rica, un país bendecido por la naturaleza, diferencia su café según la
región y divide su producción cafetalera en siete regiones, lo que
posibilita diferentes tipos de taza para consumidores exigentes y con
diversos gustos en todo el mundo. La altitud, composición del suelo, la
cantidad de lluvia y diferentes temperaturas son factores que ayudan a
producir un café con variadas características de taza, pero siempre con
excelente calidad.
Las 7 regiones
productoras se dividen en zonas bajas de menos de 1.000 metros de altitud
donde el café es más liviano y las de altura, de más de 1.200 metros y de
origen volcánico, que producen cafés más ácidos y aromáticos. Más del 80%
de nuestro café de calidad se sigue produciendo en las tierras altas, de los
1.000 a 1.700 metros y con temperaturas que fluctúan entre 17 y 23 grados.
Región 1: Valle Central
La zona cafetalera
en donde se sembró inicialmente el café fue en la Central, pero la expansión
hacia otras regiones del país llevó a plantarlo en otras condiciones
agronómicas, en altitudes superiores e inferiores con diversos tipos de
suelos y patrones climáticos. Reúne condiciones ideales para este cultivo:
fértiles suelos volcánicos, altitudes que van de los 900 a los 1.600 metros,
temperaturas estables y buena cantidad de horas luz a lo largo del año. El
café que se produce en estas altitudes es de maduración tardía, con un
período de cosecha entre noviembre y marzo. El grano se caracteriza por su
dureza física y fisura cerrada. Las características de taza son de acidez
alta y fina, buen cuerpo, buen aroma con una presencia achocolatada en su
sabor.
Región 2: Valle Occidental
En las faldas del
volcán Poás, encontramos la región Valle Occidental ubicada en altitudes
que oscilan entre los 1.000 a los 1.600 metros. En medio de fértiles
colinas, en sus mesetas y superiores se produce un café de maduración
tardía, cuya recolección se realiza entre noviembre y marzo. El grano
produce una taza que ofrece buenas características de acidez, buen cuerpo y
buen aroma balanceadas, en la cual la acidez y el cuerpo no compiten y tiene
un sabor a veces a melocotón y albaricoque.
Región 3: Tarrazú
En los cafetales de Tarrazú, enclavados en los pequeños valles y laderas de
las montañas de la región de Los Santos que se caracteriza por sus suelos
fértiles y bañados por grandes ríos, se produce un café que ha ganado un
lugar de preferencia en el paladar de los consumidores del mundo que
prefieren condiciones de taza de acidez alta y fina, buen cuerpo y muy buen
aroma. Una importante característica es su altura que produce excelentes
cafés con condiciones de taza privilegiadas. El grano se cultiva en
altitudes de entre 1.200 a 1.700 (estrictamente alturas); es de maduración
tardía y se cosecha entre diciembre y marzo. El grano se caracteriza por su
dureza física y fisura cerrada.
Región
4:Tres Ríos
Ubicada al este de la capital, San José, es una de las regiones dedicadas
principalmente a la caficultura, con altitudes entre los 1.200 a 1.650
metros. La región de Tres Ríos es de la Vertiente del Pacífico, tiene las
estaciones húmeda y seca bien definidas y se ubica en una altitud de 1.200 a
1.650 metros (estrictamente alturas). El café es de maduración tardía y la
recolección se realiza entre diciembre y marzo. Por sus excelentes
condiciones de clima, produce un grano de calidad caracterizado por su
dureza física y fisura cerrada que da una taza privilegiada con un balance
perfecto: acidez alta y fina, muy buen cuerpo y muy buen aroma.
Región 5: Orosí
Esta región tiene
una estación lluviosa más prolongada que en la tendencia pacífica y una
estación seca poco definida. Produce un café suave y de maduración tardía
que ofrece una taza con características balanceadas: buena acidez, aroma y
cuerpo, uno de los más balanceados.
Se cultiva en una
altitud de entre 900 y 1.200 y se recolecta entre setiembre y febrero. El
grano es de tipo duro y buen tamaño, el mejor entre los tipos de la
vertiente Atlántica de altura.
Región 6: Turrialba
En esta región, que tiene gran influencia de alta precipitación de la zona
Atlántica, se siembra las variedades Caturra y Catuaí rojo. Tiene suelos
volcánicos y aluviales y una estación lluviosa más prolongada que produce un
café de maduración temprana. El café (atlánticos medios) se cultiva en una
altitud de entre 600 a 1.200 metros, con recolección de junio a enero. El
grano es de menor dureza, pero buen tamaño, con fisura algo abierta y las
condiciones de taza son de acidez normal, poco cuerpo y buen aroma.
Región 7: Brunca
Y por último
tenemos esta zona productora de café, que es la más joven de Costa Rica. Su
cosecha temprana es muy cotizada por su fácil compatibilidad con cafés de
otras latitudes. El grano es de dureza media, con características de taza
de mediana acidez, cuerpo y aroma. La recolección se realiza entre agosto y
enero. El 85% del área cultivada se ubica entre los 800 y 1.200 metros de
altitud, por lo que este café es del tipo MHB (Medium Hard Bean), que tiene
buena aceptación en el mercado internacional. Directa e indirectamente al
menos un 80% de la población depende de la actividad cafetalera (3.l5
habitantes por hectárea de café) en esta región. En todas las 7 regiones
productoras de café de Costa Rica los propietarios de beneficios están
comprometidos en respetar un tratado de calidad, apoyado por el Instituto
del Café de Costa Rica, ICAFÉ, que exige recibir solo grano maduro para
procesar y producir café de óptima calidad.
El ICAFE
El Instituto del Café de Costa Rica
(ICAFE); es una entidad pública de carácter no estatal que promueve la
actividad cafetalera en la parte agronómica, de investigación, de
transferencia tecnológica y es el ente que
regula la
comercialización del café.
Fue
creado en 1933 con la
Ley sobre el Régimen de Relaciones
entre Productores, Beneficiadores y Exportadores de Café, No 2762 de 1961.
Su sitio web
es:
www.cafedecostarica.com

Funciones del ICAFE:
La Institución
propicia un régimen equitativo de relaciones entre los distintos sectores
que componen el sector cafetalero. Contribuye con el desarrollo de la
actividad cafetalera y la diversificación agrícola en el país; apoya todo el
proceso de beneficiado, exportación y comercialización del café; promociona
el café de Costa Rica en el país y fuera de sus fronteras; investiga y
desarrolla tecnología agrícola e industrial y aprueba el precio mínimo de
liquidación final que le debe pagar cada beneficio de café al productor.
Servicios del
ICAFE:
El Instituto da asistencia técnica individual y en grupos; realiza muestreo
de suelos, de foliares y de aguas para reportes oficiales; produce y
distribuye parasitoides, hongos entomopatógenos y trampas contra la Broca
del fruto del cafeto; selecciona semilla autorizada; asesora en normas ISO;
inspecciona en café sostenible, hace análisis de calidad en café y de ocratoxinas.
El Futuro:
El Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) tiene para un futuro como meta
primordial, lograr de ubicar un 70% de toda nuestra producción de café
en los mercados más exigentes: exportar los café de la más alta calidad y no
depender del Contrato “C” de la Bolsa de Nueva York, el cual paga precios
inferiores.
Mantener la estrategia de poner el énfasis en calidad y no en cantidad; la
de proveer siempre de valor agregado a nuestro café por medio de los
aspectos ambientales y sociales, normas de calidad en el beneficiado, dar
una mayor participación a los productores y beneficiadores en los beneficios
del Sello de Café Sostenible. Así mismo, desea estimular el pago por
la calidad del café por medio de las Liquidaciones Diferenciadas e
incrementar la participación del café de calidad en el mercado local.